En el Día internacional de la educación; un vistazo a los desafíos en Nicaragua frente a la población LGBTIQ

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En el Día internacional de la educación; un vistazo a los desafíos en Nicaragua frente a la población LGBTIQ

La discriminacion y la ausencia de programas integrales de educación sexual y reproductiva son parte de los desafíos a vencer por parte del sistema de educación en Nicaragua, para propiciar un ambiente de respeto para las personas Lesbianas, Gays, Transgéneros, Travestis, Transexuales, Intersx, Queer y Más (LGBTIQ+) que buscan en la educación una alternativa de crecimiento personal e insertarse de forma oportuna en la vida económica del país.

En el Día Internacional de la Educación, este 24 de enero, Red de Desarrollo Sostenible (RDS) saca a luz los resultados del Estudio de la Situación de la población LGBTIQ en Nicaragua, realizado entre el 2019 y el 2020 y que aborda aspectos sensibles del sistema educativo con relación a este grupo social.

El mismo revela que en un subgrupo de 485 estudiantes de primaria y secundaria encuestados, un total de 114, el 23.5 por ciento, había experimentado el bullying. El 91 (18.8 por ciento) dijo haber vivido alguna situación de bullying, 23 personas (4.7 por ciento) que los vivía muchas veces y 52 personas (10.7 por ciento) dijeron que lo habían experimentado a través del personal docente.

El estudio en cuestión logró cubrir a 43 municipios del país, incluyendo a las regiones del caribe y encuestó a unas 1 mil, 89 personas LGBTIQ+ de las cuales 428 (39,3%) se consideran gay, 127 (11.7%) hombres bisexuales, 104 (9.6%) mujeres bisexuales, 214 (19,7%) mujeres lesbianas, 125 (11.5%) transgéneros femeninos, 41 (3.8%) transgéneros masculinos, 26 (2,4%) Queer, 6 (0.6) Transexuales y 1 (0.1%) Intersex. Mientras que 12 (1.1%) no lograron reconocer una identidad como la propia y 5 (0.5%) no respondieron.

Bryana Francela Martínez, mujer transgénero de Matagalpa, Nicaragua.

Sobre el tema, Bryana Francela Martínez, una mujer transgénero de Matagalpa, que concluyó con éxito sus estudios universitarios en Promoción social y humana, destaca que son muchas las personas transgéneros que no optan por un título o estudiar una carrera universitaria, lo que incluye la discrminción. “No podemos continuar nuestros estudios de primaria o secundaria porque hay muchos factores que influyen dentro del entorno, podría ser económico, por tener miedo al qué dirán y porque no nos sentimos seguras y seguros siendo las personas que somos”, apuntó.

“La mayoría de estos actos se expresan en burlas insultantes, burlas y apodos sexuales, la invención de rumores y la exclusión. También se experimentan los golpes y empujones, la intimidación y chantaje, las palizas colectivas y las amenazas de violación, entre otros”, inidca el informe de RDS.

El bullying de docentes y personal administrativo

El Estudio refiere que el personal docente de los centros educativos que ejerce bullying se expresa a través del menosprecio, notas injustas, burlas e insinuaciones sexuales, entre otras.

De los 52 casos que dijeron haber estado bajo bullying por parte de docentes y personal del centro, solamente en 15 se interpusieron denuncias y en ocho de estos se ignoró las mismas. Por el contrario, en 3 casos inculparon a las personas LGBTIQ+ y solo en 3 ocasiones el caso fue remitido a las autoridades pertinentes. Un caso no reportó el resultado de la denuncia.

En 31 casos el acto de bullying provino del personal de administración o de servicio entre los que destacan el portero, el celador, el director del centro y el conserje. En menor recurrencia se da cuando el cargo lo ejercen las mujeres y se manifiesta a través de insinuaciones sexuales, menosprecio, indirectas, burlas e insultos.

Para Martínez, el papel más importante que debe desempeñar un docente, es aportar a una cultura de paz, a una cultura sin disriminacion y una cultura más tolerante, pero muchas veces no sucede en la realidad. “Hay muchos factores que pueden influir dentro de una sociedad machista, donde un área administrativa no te considera como una mujer, sino como un hombre biológico”, agregó.

También en redes sociales

Las redes sociales son otro escenario de violencia contra las personas LGBTIQ+, la que es perpetrada por parte de sus compañeros o compañeras de clases. Un 9.3 por ciento dice que “a veces” ha sido acosado por este medio y un 2.1 por ciento que le ocurre “muchas veces”. Un 9.1 por ciento no respondió esa pregunta. Aunque para 386 personas, el 79.6 por ciento nunca han estado en esa situación.

Muchas de las situaciones de bullying viven en silencio o complicidad colectiva y por lo general no se reportan por miedo. De acuerdo a este estudio, sólo en 22 casos los actos de bullying cometidos por compañeros y compañeras de clases fueron reportados a alguna autoridad del centro educativo. En 10 de estos culparon a las personas LGBTIQ+, cinco casos fueron ignorados y sólo en cuatro ocasiones sancionaron a los responsables.

Urgente la educación sexual en centros escolares.

La ausencia de programas integrales de educación sexual en los subsistemas de educación de primaria secundaria también afecta la calidad de las relaciones humanas en las y los estudiantes LGBTIQ+ en el proceso de formación.

Al respecto, Martínez reiteró que hay muchos factores que dificultan la formación educativa para las personas trangenero. “Para mi… tuve miedo al qué dirán, me puse muchos peros, si yo llegaba a la universidad vestida de mujer qué pasaría. Me reconocen con un nombre legal, pero no me reconocen con un nombre transgénero como yo me siento identificada”, afirmó

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la educación integral en sexualidad empodera a los jóvenes por medio del conocimiento, ayuda a una mejora de su actitud en lo que respecta a la salud y los comportamientos sexuales y reproductivos, y tampoco aumenta la actividad sexual, el comportamiento sexual de riesgo o los índices de ITS y VIH, como dicen sus detractores.

Del estudio realizado por RDS, se desprende que del total de personas encuestadas (1,089), solo 393 que representan el 36.1 por ciento han recibido educación sexual en los centros educativos tanto públicos y privados, contra un 63 que no la ha recibido.

De las personas que dijeron haber recibido educación sexual en los centros educativos (393), un 58.5 por ciento fue a través de colegios públicos de secundaria y un 32.1 por por ciento en colegios de secundaria privados, un 8. 1 en la primaria (pública) y 1.5 en colegio privado de primaria.
Un total de 996 personas, (91.6 por ciento) indica que no haber recibido , y solo 91 personas, es decir el 8.4 por ciento han indicado haber recibido un tema relacionado, la mayoría a través de la secundaria (55.6 en colegios públicos y 33.3 por ciento en colegios privados) y un número menor en la primaria en ambas modalidades.

En situaciones como la anterior, UNESCO destaca que “los programas “centrados en el género” tienen una eficacia considerablemente superior a la de los programas que no integran consideraciones de género a la hora de alcanzar resultados en materia de salud como la reducción de los índices de embarazo no deseados o de ITS”.

Una alternativa de crecimiento personal.

Pese a las dificultades, la población LGBTIQ+ observa en la educación una alternativa para integrarse de forma plena en la vida económica y social del país. El Estudio identificó que del total de la muestra, 1,064 personas, el 97.7 por ciento, indican que saben leer y escribir, contra un 2.3 por ciento que dijo que no.

El 39.6 por ciento dice tener estudios superiores, el 13 por ciento cuenta con estudios técnicos y un 22.9 por ciento con secundaria completa, lo que evidencia que en medio de las adversidades la población LGBTIQ+ accede a la educación en la actualidad, pese a la fuerte presencia de actitudes homofóbicas que se presentan en centros educativos tanto públicos como privados.

Quienes han expresado tener una profesión en el Estudio de RDS, pertenecen a un grupo laboral muy diverso, cuyas especialidades van desde contabilidad, publicidad, carreras de humanidades, hasta llegar a programación en computadoras e ingenierías por lo que es difícil establecer una tendencia. Esto rompe con los mitos asignados socialmente que ubica a las personas LGBTIQ+ en carreras específicas y oficios como arquitectura, comunicación, turismo, belleza o moda.

Quienes han expresado tener estudios técnicos, sus competencias varían al infinito, estas van desde técnicos en belleza y estilismo, técnico en entrenamiento físico y deportivo, pasando por técnico en manejo de caja, técnico en veterinaria y técnico forestal, hasta llegar a especialista en seguridad informática. Con lo anterior el equipo investigador deduce que esta población muestra un impulso por el estudio como herramienta de crecimiento personal dadas las circunstancias en las que accede a la misma.

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